Escapada por el Baix Empordà medieval
El Baix Empordà guarda uno de los conjuntos de pueblos medievales mejor conservados de Cataluña. En pocos kilómetros, entre arrozales, olivos y alcornocales, se concentran calles empedradas, murallas, arcos de piedra y soportales góticos que parecen detenidos en el tiempo. Pals, Peratallada y Monells forman un triángulo de piedra dorada al que se suma La Bisbal d'Empordà, capital ceramista de referencia. Y todo ello a un paso de las calas de la Costa Brava, donde la roca y los pinos descienden hasta el agua. Esta escapada combina el placer de perderse por núcleos históricos con el atractivo del mar, en un territorio donde gastronomía, artesanía y paisaje conviven con naturalidad.
Foto: Felipe Gabaldón · CC BY 2.0 · via Wikimedia Commons
A qui es recomana
Parejas, familias y amantes de la historia, la artesanía y la Costa Brava
Un territorio de piedra y mar
El Baix Empordà es una de las comarcas con más personalidad de Cataluña. Aquí, el legado medieval no se limita a un monumento aislado: pueblos enteros han conservado su estructura de calles estrechas, arcos, portales y casas de piedra. Esta escapada te propone recorrer sus núcleos más emblemáticos y combinarlos con la Costa Brava, que queda muy cerca.
Forma parte de la Costa Brava y del Ampurdán en el sentido más amplio, pero tiene un carácter propio que vale la pena descubrir con calma. Puedes ampliar la ruta hacia el Alt Empordà o combinarla con otros rincones del Baix Empordà.
Qué ver
Pals es probablemente el pueblo medieval más fotografiado de la comarca. Su barrio antiguo, el Pedró, asciende hacia la Torre de les Hores, un campanario románico que domina el conjunto. Las calles empedradas, los arcos góticos y los miradores sobre los antiguos arrozales y el mar hacen de este núcleo una parada imprescindible. Muy cerca se encuentra la playa de Pals, una larga franja de arena abierta al Mediterráneo. Tienes más detalle en la página de Pals.
Peratallada es uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña, declarado bien cultural. Su nombre proviene de la roca "tallada" (cortada) que forma parte del foso excavado en la piedra. Pasear por sus callejuelas, bajo los soportales y entre casas nobles, es una de las experiencias más sugerentes del Ampurdán. No te pierdas la plaza de les Voltes ni el conjunto del castillo. Puedes saber más en Peratallada.
Monells, con su armoniosa plaza porticada, es otro pueblo de piedra que conserva todo el sabor medieval. Su escala reducida y el buen estado del conjunto lo convierten en una visita tranquila y muy fotogénica.
La Bisbal d'Empordà es la capital de la cerámica catalana. Sus talleres y tiendas de artesanía mantienen viva una tradición centenaria de alfarería y azulejería. La ciudad conserva el castillo palacio de los obispos de Gerona, un edificio de origen románico y gótico en el centro del núcleo. Es el lugar ideal para llevarte una pieza hecha a mano como recuerdo.
Las calas cercanas
La proximidad del mar es uno de los grandes atractivos de esta escapada. Desde los pueblos medievales, en poco tiempo llegas a algunos de los rincones más bonitos de la Costa Brava. La zona de Begur concentra calas de roca y pinares como Sa Riera, Aiguablava o Sa Tuna, rodeadas de aguas transparentes. Hacia el sur, Torroella de Montgrí y L'Estartit abren la puerta al Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter, un espacio protegido ideal para el buceo y las rutas a pie o en bici.
Dónde dormir
El alojamiento en el Baix Empordà es muy variado: masías restauradas en pleno campo, hoteles con encanto en los propios núcleos medievales y campings y apartamentos en la costa. Si buscas ambiente tranquilo, los pueblos del interior son una buena base; si quieres playa, la zona de Begur, Pals o L'Estartit te deja a pie de mar. Reservar con antelación es muy recomendable en verano, cuando la comarca se llena.
Dónde comer
La cocina ampurdanesa es uno de los grandes placeres del viaje. En la comarca encontrarás producto de proximidad: pescado y marisco de la costa, arroz de Pals, verduras de la huerta y embutidos del interior. Los mercados y las ferias de producto local son una buena manera de acercarse a la gastronomía del territorio. Déjate aconsejar por lo que es de temporada.
Consejos prácticos
- Muchos núcleos medievales son peatonales: aparca en las afueras y entra a pie.
- Lleva calzado cómodo, ya que las calles empedradas pueden ser irregulares.
- La luz de primera hora de la mañana o del atardecer es la mejor para fotografiar la piedra.
- Combina interior y costa para sacar el máximo partido a la comarca.
Itinerario recomendado
- 1
Pals y las playas del Baix Ter
Empieza la mañana en Pals, subiendo al barrio del Pedró y a la Torre de les Hores, con sus miradores sobre los antiguos arrozales y el mar. Pasea por las calles empedradas y los arcos góticos del casco antiguo. Por la tarde, baja hacia la costa: la playa de Pals y la desembocadura del Ter ofrecen arena abierta y un paisaje de dunas y pinares. Cierra el día con una degustación de cocina ampurdanesa.
- 2
Peratallada, Monells y calas de Begur
Dedica la mañana a Peratallada, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña: la plaza de les Voltes, las callejuelas porticadas y el castillo con su foso excavado en la roca. De camino, detente en Monells y su plaza porticada. Por la tarde, acércate a las calas de Begur —Sa Riera, Aiguablava o Sa Tuna— para disfrutar de la Costa Brava más auténtica.
- 3
La Bisbal ceramista
Reserva el último día para La Bisbal d'Empordà, capital de la cerámica catalana. Recorre los talleres y las tiendas de artesanía, visita el castillo palacio en el centro del núcleo y llévate una pieza de alfarería hecha a mano. Si tienes tiempo, alarga hacia Torroella de Montgrí y el Parque Natural del Montgrí antes de volver.
Consejos prácticos
Aparca en las afueras de los núcleos medievales, que suelen ser peatonales, y entra a pie. Lleva calzado cómodo para las calles empedradas. Visita los pueblos a primera hora o al atardecer para evitar las aglomeraciones y disfrutar de la mejor luz. En verano, reserva alojamiento con antelación y combina interior y costa. En La Bisbal, dedica tiempo a comparar talleres de cerámica antes de comprar.
Cómo llegar
El Baix Empordà es accesible en coche desde la AP-7 y la C-31, que conectan Gerona y Barcelona con la comarca. Desde Barcelona hay aproximadamente una hora y media de trayecto, y desde Gerona unos 40 minutos. El aeropuerto de Girona-Costa Brava es el más cercano. En transporte público hay líneas de autobús que enlazan Gerona y Barcelona con los principales núcleos, pero para moverte cómodamente entre pueblos y calas el coche es muy recomendable.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los pueblos medievales imprescindibles del Baix Empordà?
Pals, Peratallada y Monells son los tres núcleos medievales más emblemáticos, con sus calles empedradas, arcos y plazas porticadas. Peratallada está considerado uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña.
¿Se puede combinar la ruta medieval con playa?
Sí. Los pueblos medievales están muy cerca de la Costa Brava. Desde Pals, Peratallada o La Bisbal, en poco tiempo llegas a la playa de Pals o a las calas de Begur como Sa Riera, Aiguablava o Sa Tuna.
¿Por qué es conocida La Bisbal d'Empordà?
La Bisbal d'Empordà es la capital de la cerámica catalana. Sus talleres y tiendas mantienen viva una tradición centenaria de alfarería y azulejería. También destaca el castillo palacio de los obispos de Gerona, en el centro del núcleo.
¿Cuántos días hacen falta para esta escapada?
Con dos o tres días puedes recorrer los pueblos medievales principales y combinarlos con alguna cala. Un fin de semana largo es la duración ideal para disfrutarlo sin prisas.
