Municipio
Olot
Olot es la capital de la Garrotxa y la ciudad de los volcanes: un caso muy curioso de núcleo urbano que convive con conos volcánicos dentro del propio casco, rodeado por el parque natural de la Zona Volcánica. A caballo entre el agua del río Fluvià, los bosques de la Fageda d'en Jordà y una larga tradición artística que dio nombre a la conocida Escuela de Olot, es un destino que combina naturaleza, cultura y buena mesa en el corazón de las tierras gerundenses.

Foto: puigalder · CC BY-SA 3.0 · via Wikimedia Commons
La ciudad de los volcanes
Olot es una ciudad mediana y acogedora enclavada en la cuenca del río Fluvià, capital de la comarca de la Garrotxa. Su rasgo más singular es la relación directa con el vulcanismo: la ciudad se construyó sobre y entre antiguos conos volcánicos, algunos de los cuales aún se alzan dentro del propio tejido urbano. Esta convivencia entre piedra volcánica, bosques frondosos y vida de ciudad hace de Olot un punto de partida ideal para descubrir el parque natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, uno de los mejores ejemplos de paisaje volcánico de la península.
Olot es, además, una ciudad con alma cultural. En el siglo XIX y principios del XX acogió un movimiento pictórico propio, la llamada Escuela de Olot, centrado en el paisajismo y la representación de la naturaleza garrotxina. Esta tradición todavía late en los museos, los talleres de imaginería religiosa y el gusto por el arte que impregna la ciudad.
Qué ver
El volcán Montsacopa
El Montsacopa (o volcán de Sant Francesc) es el más icónico de los volcanes urbanos de Olot: un cono perfecto con el cráter abierto en lo alto, coronado por una ermita y unos antiguos torreones. Se sube a pie en pocos minutos desde el centro y, una vez arriba, se puede rodear el cráter por un camino circular con vistas panorámicas de toda la ciudad y las montañas de la Garrotxa. Es una de las mejores postales de Olot y una excursión apta para todo el mundo.
El casco antiguo y el modernismo
El centro histórico de Olot conserva plazas, iglesias y casas señoriales que explican siglos de historia. Vale la pena descubrir el patrimonio modernista de la ciudad, con fachadas y edificios de época que surgieron del empuje industrial y comercial. La iglesia parroquial de Sant Esteve y su entorno concentran buena parte del peso monumental del centro.
Los museos y el arte
Olot tiene una vida museística notable para su tamaño. Sus espacios expositivos permiten adentrarse en la pintura de la Escuela de Olot y en la tradición de la imaginería y las figuras de belén, un oficio artesanal histórico de la ciudad. Para los amantes de la naturaleza y la geología, los equipamientos dedicados al vulcanismo ayudan a entender cómo se formó este paisaje único.
Qué hacer
Pasear por la Zona Volcánica
Olot es la puerta de entrada al parque natural. Desde la ciudad salen itinerarios hacia los grandes referentes de la comarca:
- La Fageda d'en Jordà, un bosque de hayas que crece sobre una colada de lava, inmortalizado en un poema de Joan Maragall. Es un paseo llano y mágico, especialmente bonito en otoño.
- El volcán del Croscat, el cono volcánico más joven de la península, con un corte en la montaña que deja ver las capas internas de lava y ceniza.
- El volcán de Santa Margarida, con una ermita en el fondo del cráter, una imagen inolvidable.
Muchos de estos lugares se pueden combinar en una jornada, a menudo aparcando en el Área de Santa Margarida o en Can Serra y siguiendo a pie.
Descubrir los pueblos de la Garrotxa
Olot es una base excelente para explorar la comarca y los alrededores. Cerca se encuentra la villa medieval de Santa Pau, con su plaza porticada, y la villa condal de Besalú, con el puente románico. También se puede enlazar con el pueblo colgado de Rupit, ya en el vecino Ripollès y la Osona contiguos, o subir hacia Camprodon y el Pirineo.
Disfrutar de la gastronomía
La cocina de la Garrotxa es uno de los grandes atractivos de Olot. La tradición de la cocina volcánica pone en valor los productos de la tierra: trigo sarraceno (fajol), patata del valle d'en Bas, embutidos, setas de temporada y platos de tradición de montaña. Es un destino donde vale la pena reservar tiempo para comer bien.
Cuándo ir
Olot se puede visitar todo el año, pero cada estación tiene su encanto. La primavera llena de verde los bosques y las hayedas; el otoño es probablemente el momento más espectacular, cuando las hayas de la Fageda d'en Jordà se tiñen de dorados y ocres. En verano, la altitud y los bosques aportan cierta frescura respecto a la costa, y el invierno ofrece paisajes tranquilos y, de vez en cuando, alguna nevada que cubre los volcanes.
Cómo llegar
Olot se encuentra en el noreste de Cataluña, bien comunicada por carretera con Gerona y con Vic y Barcelona a través del eje pirenaico. En coche es la manera más cómoda de llegar y de moverse por la comarca, ya que permite acceder a los distintos volcanes y pueblos. También hay servicio de autobús que conecta Olot con las principales ciudades gerundenses y con Barcelona.
Lo mejor de Olot
- Subir al volcán Montsacopa y rodear el cráter con vistas de la ciudad
- Pasear por la Fageda d'en Jordà, un bosque de hayas sobre una colada de lava
- Descubrir la pintura de la Escuela de Olot y la tradición de la imaginería
- Recorrer el parque natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa
- Probar la cocina volcánica con productos de la tierra
- Explorar los pueblos medievales vecinos como Santa Pau y Besalú
Cómo llegar
Olot está en el noreste de Cataluña, bien conectada por carretera con Gerona y con Vic y Barcelona por el eje pirenaico. El coche es la opción más práctica para visitar la ciudad y moverse por los volcanes y pueblos de la Garrotxa. También hay líneas de autobús que enlazan Olot con las principales ciudades gerundenses y con Barcelona.
Preguntas frecuentes
¿Por qué dicen que Olot es la ciudad de los volcanes?
Porque el núcleo urbano se construyó sobre y entre antiguos conos volcánicos, algunos de los cuales aún se alzan dentro de la propia ciudad, como el Montsacopa. Además, Olot es la capital de la Garrotxa y la puerta de entrada al parque natural de la Zona Volcánica.
¿Se puede subir al volcán Montsacopa?
Sí. El Montsacopa se sube a pie en pocos minutos desde el centro de Olot y, una vez arriba, se puede rodear el cráter por un camino circular con vistas panorámicas de la ciudad y la comarca. Es una excursión sencilla y apta para todo el mundo.
¿Cuál es la mejor época para visitar Olot y la Fageda?
El otoño es el momento más espectacular, cuando las hayas de la Fageda d'en Jordà se tiñen de dorados y ocres. La primavera también es muy bonita por el verde de los bosques. Se puede visitar todo el año.
¿Qué hay para ver en los alrededores de Olot?
Cerca se encuentra la villa medieval de Santa Pau, la villa condal de Besalú con su puente románico, y los grandes referentes del vulcanismo como la Fageda d'en Jordà, el volcán del Croscat y el de Santa Margarida.
