El Matagalls desde el coll Formic
El Matagalls (1.697 m) es la tercera cima más alta del macizo del Montseny y, a la vez, uno de sus objetivos más queridos y accesibles. La subida desde el coll Formic es la puerta de entrada clásica: un itinerario de cresta que combina hayedos, prados de altura y una panorámica que, en los días despejados, abarca buena parte de Cataluña. Es una excursión de montaña media, sin pasos complicados, ideal para iniciarse en cotas altas o para disfrutar de una jornada tranquila en uno de los entornos naturales más emblemáticos del país.
Foto: Pallares1 · Public domain · via Wikimedia Commons
Un clásico del Montseny al alcance de todos
El Matagalls es, quizás, la montaña más agradecida del Montseny. No tiene la solemnidad rocosa del Turó de l'Home ni la severidad de las Agudes, pero ofrece algo que muchos caminantes buscan: una cima redonda, herbosa y luminosa, coronada por una cruz, a la que se llega por un camino ancho y bien marcado. Desde el coll Formic, la ruta remonta la cresta que separa la cuenca del Ter de la llanura vallesana, ganando altura de manera progresiva hasta plantarse en lo alto de este gigante tranquilo.
Es una excursión profundamente arraigada en la tradición excursionista catalana. El Matagalls forma parte, junto con el Montseny y el Puigmal, del mítico reto de los "Tres cims" (tres cimas), y cada año acoge el histórico aplec al que sube gente de todas partes. Caminar por aquí es, en cierto modo, seguir las huellas de generaciones de senderistas.
El recorrido paso a paso
El punto de partida es el coll Formic, a unos 1.145 metros, donde hay aparcamiento a pie de la carretera BV-5301 que une Montseny con el Brull. Desde aquí, el camino arranca hacia el norte siguiendo claramente la línea de cresta.
- Primer tramo hasta el Pla de la Barraca: se asciende de manera suave entre prados y algunos bosques, con el perfil del Matagalls siempre delante como referencia.
- La cresta abierta: a medida que se gana altura, la vegetación se aclara y el paisaje se abre. Las vistas hacia el Ripollés y, en los días limpios, hacia el Pirineo empiezan a desplegarse.
- Tramo final: el último esfuerzo remonta las pendientes herbosas hasta la cruz de la cima, a 1.697 metros.
El itinerario más habitual es lineal, de ida y vuelta por el mismo camino, con una distancia aproximada de unos 8 kilómetros y un desnivel positivo en torno a los 650 metros. Se cubre, sin prisa, en unas 3 horas efectivas de marcha.
Variantes recomendadas
Muchos caminantes aprovechan para alargar la salida y convertirla en una ruta circular bajando por el santuario de Sant Segimon del Montseny, encajado en un rincón umbrío de hayedos, y volviendo después hacia el coll Formic. Esta variante añade kilómetros y encanto, y permite descubrir uno de los parajes más recogidos del macizo.
Qué verás
- Hayedos magníficos: el Montseny custodia algunos de los bosques de hayas más bellos del sur de Europa, especialmente espléndidos en otoño.
- Panorámica de 360 grados: desde la cima se divisan las Guilleries, el Vallés, la llanura de Vic y, con buena visibilidad, la cadena pirenaica.
- Las fuentes del Montseny: uno de los tesoros del macizo; a lo largo de los caminos es habitual encontrar fuentes de agua fresca.
- La cruz del Matagalls: símbolo de la cima y punto de encuentro del excursionismo catalán.
Recomendaciones prácticas
- Época: es una ruta practicable casi todo el año, pero en invierno la cresta puede acumular nieve y hielo; hay que ir bien equipado y valorar el uso de crampones.
- Viento y niebla: al ser una cresta abierta, el Matagalls queda muy expuesto al viento y la niebla puede aparecer rápidamente. Lleva ropa de abrigo aunque haga buen tiempo abajo.
- Agua y sol: a pesar de las fuentes, lleva agua suficiente; buena parte del recorrido es descubierta y en verano el sol pica.
- Calzado: botas o zapatillas de montaña con buena suela, ya que hay tramos pedregosos.
El Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, merece una visita respetuosa: no te salgas de los caminos marcados y llévate la basura. Si quieres encadenar más salidas, echa un vistazo a otras rutas y escapadas por la zona, o combínalo con una estancia por el entorno de Osona.
Punto de salida
Aparcamiento del coll Formic (carretera BV-5301, entre Montseny y el Brull), a unos 1.145 m de altitud
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Preguntas frecuentes
¿Qué dificultad tiene la subida al Matagalls desde el coll Formic?
Es una ruta de dificultad media, sin pasos técnicos ni exposición. El camino es ancho y está bien marcado, apto para caminantes con una forma física básica. La principal exigencia es el desnivel acumulado, de unos 650 metros, y el hecho de que la cresta está muy expuesta al viento y a los cambios de tiempo.
¿Cuánto se tarda en subir al Matagalls?
Por el itinerario lineal de ida y vuelta desde el coll Formic se tardan unas 3 horas efectivas de marcha, con unos 8 kilómetros de recorrido. Si se alarga haciendo circular por el santuario de Sant Segimon, la salida se prolonga considerablemente y puede ocupar buena parte del día.
¿Se puede hacer con nieve en invierno?
Sí, pero con precaución. En invierno la cresta puede acumular nieve y hielo, y puede ser necesario el uso de crampones o piolet según las condiciones. Hay que informarse del estado de la montaña, ir bien equipado y tener experiencia en estas situaciones.
¿Dónde se deja el coche para subir al Matagalls?
El punto de partida es el aparcamiento del coll Formic, en la carretera BV-5301 que une el pueblo de Montseny con el Brull, a unos 1.145 metros de altitud. Desde aquí sale directamente el camino hacia la cima.
