Escapada a Gerona y el Gironés
Gerona es una de esas ciudades que se descubren poco a poco, caminando. Su Barri Vell (casco antiguo), encaramado sobre el río Onyar, concentra en pocas hectáreas veinte siglos de historia: murallas romanas, una de las juderías mejor conservadas de Europa, una catedral gótica imponente y callejones que suben hacia la luz. Y cuando la piedra ya te ha conquistado, tienes al lado mismo Les Gavarres, un macizo de encinas y alcornoques que separa el Gironés del Baix Empordà. Esta escapada te propone vivir la ciudad sin prisas y escaparte al verde cuando te apetezca.
Foto: Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia · CC BY 2.0 · via Wikimedia Commons
A qui es recomana
Amantes de la cultura, la historia y las ciudades caminables, parejas y familias
Por qué Gerona y el Gironés
Pocas ciudades catalanas ofrecen tanta densidad de historia en tan poco espacio. Gerona, capital del Gironés, se ha construido durante más de dos mil años sobre una colina estrecha entre el río Onyar y sus murallas, y el resultado es un Barri Vell (casco antiguo) compacto, laberíntico y sorprendentemente bien conservado. Aquí conviven la muralla romana, la herencia judía, el arte románico y el gótico, y todo ello se recorre a pie en un par de días tranquilos.
El enfoque de esta escapada es claro: ciudad y cultura. Pero Gerona tiene una ventaja añadida que a menudo se pasa por alto: pegado a la ciudad se alza el macizo de Les Gavarres, un mar de alcornoques y encinas que permite pasar del callejón medieval al bosque en media hora. Es la combinación perfecta para quien quiere patrimonio sin renunciar a un respiro de naturaleza.
Qué ver
- El Barri Vell y las casas del Onyar. El primer contacto con Gerona suele ser la imagen de las casas colgadas sobre el río, pintadas en tonos ocres y rojizos. Los puentes que cruzan el Onyar, entre ellos el Pont de les Peixateries Velles diseñado por el taller de Gustave Eiffel, son el mejor punto para fotografiar este perfil.
- La judería. Gerona conserva una de las juderías (barrios judíos) mejor preservadas de Europa. Sus callejones estrechos y empinados, como el Carrer de la Força, se exploran sin mapa, dejándose perder. El Museo de Historia de los Judíos ayuda a entender la comunidad que vivió aquí hasta la expulsión de 1492.
- La Catedral de Santa María. Se llega a ella por una escalinata monumental. Su interior esconde la nave gótica más ancha del mundo, y el conjunto combina elementos románicos, góticos y barrocos. Al lado se encuentra el Museo del Tesoro, con el famoso Tapiz de la Creación.
- La Basílica de Sant Feliu, con su campanario truncado, uno de los símbolos del perfil de la ciudad.
- Los Baños Árabes, un edificio románico de inspiración islámica, y el monasterio de Sant Pere de Galligants, joya del románico que hoy acoge el Museo de Arqueología.
- El Paseo de la Muralla. Un recorrido elevado sobre las antiguas fortificaciones que regala las mejores vistas sobre tejados, campanarios y, en el horizonte, Les Gavarres.
- La Rambla de la Llibertat, con sus soportales, el punto de encuentro de la Gerona moderna, ideal para hacer una parada.
Si visitas la ciudad en primavera, infórmate sobre Temps de Flors, la fiesta en la que patios, iglesias y rincones del Barri Vell se llenan de instalaciones florales durante unos días de mayo.
Un respiro en Les Gavarres
El macizo de Les Gavarres se extiende al sureste de la ciudad, entre el Gironés y el Baix Empordà. Es un espacio de interés natural cubierto de alcornocales, donde tradicionalmente se ha trabajado el corcho. Hay caminos y pistas forestales para hacer excursiones a pie o en bicicleta, con ermitas escondidas y miradores. Es la escapada verde perfecta para equilibrar las horas de piedra y patrimonio.
Dónde dormir
El Barri Vell concentra alojamientos con encanto instalados en edificios históricos: dormir dentro de la muralla permite vivir la ciudad vacía por la mañana y al atardecer, cuando se van las visitas del día. Si buscas más tranquilidad o quieres llegar en coche con comodidad, la zona del Eixample, al otro lado del Onyar, ofrece opciones bien comunicadas y a pocos minutos a pie del casco antiguo. Para una experiencia más rural, algunas masías y casas de labranza de los pueblos del Gironés y el límite de Les Gavarres combinan naturaleza y proximidad a la ciudad.
Dónde comer
Gerona es una ciudad con una escena gastronómica potente y reconocida. En el Barri Vell y en los alrededores de la Rambla de la Llibertat encontrarás desde cocina catalana tradicional hasta propuestas más actuales. La zona es conocida por los productos de proximidad del Empordà y por los dulces locales; los xuixos —un dulce frito y relleno de crema, nacido en Gerona— son una parada obligada en cualquier pastelería del centro. Para comer con calma, las calles de detrás de la catedral suelen ser más tranquilas que los ejes más transitados.
Consejos
- Lleva calzado cómodo: el Barri Vell es todo subidas, bajadas y empedrado.
- Empieza el día temprano para ver la catedral y la judería antes de que lleguen los grupos.
- Gerona es muy caminable: aparca en el Eixample o en los aparcamientos perimetrales y muévete a pie.
- Combina un día completo de ciudad con una mañana en Les Gavarres para tener una escapada equilibrada.
- Si te gusta el entorno, tienes la Costa Brava y pueblos como Besalú o Peratallada a poca distancia.
Itinerario recomendado
- 1
El corazón medieval: Barri Vell, judería y catedral
Empieza por el puente sobre el Onyar para contemplar las casas de colores y el Pont de les Peixateries Velles de Eiffel. Adéntrate en el Barri Vell por el Carrer de la Força y piérdete por la judería, con parada en el Museo de Historia de los Judíos. Sube la escalinata de la Catedral de Santa María para ver la nave gótica más ancha del mundo y el Tapiz de la Creación. Pasa por la Basílica de Sant Feliu. Por la tarde, recorre el Paseo de la Muralla para disfrutar de las vistas y baja a hacer una parada en la Rambla de la Llibertat. No te vayas sin probar un xuixo.
- 2
Románico y naturaleza: Baños Árabes, Sant Pere de Galligants y Les Gavarres
Dedica la mañana al románico: los Baños Árabes y el monasterio de Sant Pere de Galligants, con el Museo de Arqueología. Vuelve a cruzar el río y dedica un rato al Eixample y las tiendas. A mediodía, escápate hacia el macizo de Les Gavarres para hacer una excursión corta a pie o en bici entre alcornocales, con algún mirador o ermita como objetivo, y despide la escapada respirando naturaleza a un paso de la ciudad.
Consejos prácticos
Ve con calzado cómodo por el empedrado y los desniveles del Barri Vell, y empieza las visitas temprano para evitar los grupos en la catedral y la judería. Aparca en el Eixample o en los aparcamientos perimetrales y muévete a pie. Si vienes en primavera, mira las fechas de Temps de Flors. Reserva medio día para Les Gavarres y aprovecha la proximidad de la Costa Brava y el Empordà para alargar la escapada.
Cómo llegar
Gerona está muy bien comunicada. En tren, la estación de Gerona está en la línea de alta velocidad (AVE) y de cercanías, con conexiones rápidas con Barcelona y Figueras. Por carretera, se llega por la AP-7 y la N-II. La ciudad también dispone de aeropuerto (Girona-Costa Brava). Una vez en Gerona, el Barri Vell se recorre íntegramente a pie; para Les Gavarres hace falta coche o bicicleta.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Gerona?
Con un fin de semana (dos días) se puede ver con calma el Barri Vell, la judería, la catedral y el conjunto románico, y aún queda tiempo para una escapada a Les Gavarres. Si solo tienes un día, prioriza el Barri Vell, la judería y la catedral.
¿Es Gerona una ciudad para recorrer a pie?
Sí. El Barri Vell es un núcleo compacto y sin tráfico que se recorre íntegramente caminando. Recomendamos aparcar en el Eixample o en los aparcamientos perimetrales. Solo para ir a Les Gavarres hace falta coche o bicicleta.
¿Qué es la judería de Gerona?
Es el antiguo barrio judío de la ciudad, uno de los mejor conservados de Europa. Sus callejones estrechos y empinados, como el Carrer de la Força, se pueden recorrer libremente, y el Museo de Historia de los Judíos explica la comunidad que vivió aquí hasta 1492.
¿Cuándo es la mejor época para visitar Gerona?
La primavera y el otoño son ideales por el clima suave. El mes de mayo destaca por Temps de Flors, cuando patios y rincones del Barri Vell se llenan de instalaciones florales durante unos días.
