Municipio
Peralada
En pleno corazón del Ampurdán (Alt Empordà), entre Figueras y la Costa Brava, Peralada es una villa medieval donde la historia condal, el vino y la música conviven bajo las torres de un castillo. Un pueblo pequeño y azotado por la tramontana que ofrece cultura, patrimonio románico y algunas de las bodegas más emblemáticas de Cataluña.
Foto: No machine-readable author provided. Josemanuel assumed (based on copyright claims). · CC BY-SA 2.5 · via Wikimedia Commons
Un pueblo con alma condal
Peralada se alza en la llanura del Alt Empordà, a poca distancia de Figueras y con la Costa Brava muy cerca. Sus orígenes se remontan a la antigüedad, pero fue durante la Edad Media cuando la villa cobró importancia como capital del condado de Peralada, uno de los linajes más poderosos del Ampurdán. Aquel pasado todavía late en las calles estrechas del casco antiguo, en las plazas recogidas y en las viejas piedras que han visto pasar siglos de tramontana.
Pasear por Peralada es adentrarse en un tejido urbano de trazado medieval, donde cada rincón invita a detenerse. Es una villa pequeña, tranquila fuera del verano, que combina el patrimonio monumental con la tradición vitivinícola que ha marcado su identidad moderna.
Qué ver
El monumento más reconocible es el Castillo de Peralada, residencia histórica de los condes de Rocabertí. El edificio, remodelado en clave palaciega, alberga hoy el Casino de Peralada y diversos museos, entre los que destacan el Museo del Vidrio y el Museo del Vino, así como una importante biblioteca. Los jardines que lo rodean forman un parque que es una de las mejores postales de la villa.
En el corazón del pueblo encontraréis el claustro de Sant Domènec, el elemento románico más valioso de Peralada. Sus capiteles esculpidos, datados en torno al siglo XII, son una joya del arte medieval ampurdanés y merecen una visita pausada.
Otro conjunto destacado es el convento del Carmen, edificio de origen gótico que integra iglesia, claustro y dependencias conventuales. También vale la pena acercarse a la iglesia de Sant Martí y recorrer con calma el casco antiguo para captar el ambiente de la villa.
Los aficionados al vino tienen una parada obligada: la bodega Perelada, una de las más emblemáticas de la DO Empordà. Sus nuevas instalaciones, proyectadas por el estudio RCR Arquitectes —ganadores del premio Pritzker en 2017—, son un ejemplo de arquitectura contemporánea integrada en el paisaje y de compromiso con la sostenibilidad.
Qué hacer
- Recorrer el casco medieval: perderse por las calles empedradas, descubrir portaladas antiguas y plazas escondidas.
- Visitar la bodega y catar vinos: una experiencia enoturística para conocer los vinos y cavas de la zona y el trabajo de la uva ampurdanesa.
- Disfrutar del festival de verano: el conjunto del castillo se transforma en escenario durante los meses cálidos (véase más abajo).
- Explorar los alrededores: Peralada es una base excelente para descubrir el Ampurdán, desde los pueblos del interior hasta las calas de la costa.
Festival Castell de Peralada
Cada verano, el recinto del castillo acoge el Festival Castell de Peralada, una cita de referencia de la música que se celebra habitualmente en julio y agosto. La programación combina ópera, grandes voces líricas, danza, música sinfónica y propuestas más populares, en espacios como el auditorio del parque, la iglesia o el propio claustro.
Durante la misma temporada, el pueblo también vive el Ciclo de Conciertos del Claustro de Sant Domènec, con propuestas más íntimas —jazz, habaneras, canción de autor— en un marco románico incomparable. Ambos eventos hacen que el verano sea el momento en que Peralada respira música por todos sus rincones.
Cuándo ir
Peralada se puede visitar durante todo el año, pero cada estación ofrece un carácter diferente. El verano es el momento más animado gracias a los festivales de música, aunque también el más concurrido. La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del patrimonio con tranquilidad y, en el caso del otoño, coincidir con la época de vendimia y la actividad en las bodegas. En invierno, la villa muestra su cara más recogida, a menudo acompañada del viento de tramontana característico del Ampurdán.
Cómo llegar
Peralada se encuentra muy cerca de Figueras, uno de los principales nudos de comunicación del Ampurdán, bien conectado por carretera y tren con Gerona y Barcelona. Desde Figueras, la villa queda a pocos minutos en coche. Su situación la convierte en una escapada cómoda tanto si venís del interior como de la Costa Brava.
Lo mejor de Peralada
- Castillo de Peralada, hoy casino y sede de los museos del vino y del vidrio
- Festival Castell de Peralada, cita musical de referencia en verano
- Claustro románico de Sant Domènec con capiteles esculpidos del siglo XII
- Bodega Perelada y los vinos de la DO Empordà
- Casco medieval con calles empedradas y plazas recogidas
- Convento gótico del Carmen con iglesia y claustro
Cómo llegar
Peralada está a pocos minutos en coche de Figueras, bien comunicada por carretera. Figueras, con estación de tren, conecta con Gerona y Barcelona, y la villa queda muy cerca tanto del interior del Ampurdán como de la Costa Brava.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar el castillo de Peralada?
El castillo alberga hoy el Casino de Peralada, diversos museos como el Museo del Vidrio y el Museo del Vino, y una biblioteca. Sus jardines forman un parque que es uno de los espacios más emblemáticos de la villa y escenario del festival de verano.
¿Cuándo se celebra el Festival Castell de Peralada?
El Festival Castell de Peralada tiene lugar habitualmente durante los meses de julio y agosto, con conciertos de ópera, música sinfónica, danza y grandes voces en espacios como el auditorio del parque, la iglesia y el claustro.
¿Qué es el claustro de Sant Domènec?
Es el elemento románico más valioso de Peralada, con capiteles esculpidos datados en torno al siglo XII. En verano acoge el Ciclo de Conciertos del Claustro de Sant Domènec, con propuestas musicales más íntimas.
¿Se puede hacer enoturismo en Peralada?
Sí. La bodega Perelada, una de las más emblemáticas de la DO Empordà, ofrece experiencias para conocer los vinos y cavas de la zona. Las nuevas instalaciones fueron proyectadas por el estudio RCR Arquitectes.
