Vall de Boí: románico y montaña
En el fondo de la Alta Ribagorza, encajonada entre cimas que superan los tres mil metros, la Vall de Boí guarda el conjunto de templos románicos más extraordinario de los Pirineos. Nueve iglesias declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO y la puerta de entrada al Parque Nacional de Aigüestortes hacen de este valle uno de los grandes tesoros de Cataluña.
Foto: Gustau Erill i Pinyot · CC BY-SA 3.0 · via Wikimedia Commons
A qui es recomana
Amantes del patrimonio y el arte románico, parejas y familias que buscan combinar cultura y naturaleza de montaña, y excursionistas que quieren hacer de este valle la puerta de entrada a Aigüestortes.
Un tesoro románico en el corazón del Pirineo
La Vall de Boí, en la comarca de la Alta Ribagorza (Lérida), es un caso único en Europa. En pocos kilómetros, repartidas por sus pueblos de piedra y pizarra, se conservan nueve iglesias románicas de los siglos XI y XII que en el año 2000 fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO. Se trata de un románico de influencia lombarda, reconocible por sus esbeltos campanarios de planta cuadrada, las bandas lombardas y los arcos ciegos que decoran ábsides y torres.
Este conjunto no es un monumento aislado, sino un paisaje entero: templos levantados por maestros de obra venidos del norte de Italia, integrados en un valle de montaña que apenas ha cambiado su carácter rural en nueve siglos. Aquí el románico no se visita en un museo, se recorre pueblo a pueblo.
Qué ver
Las iglesias Patrimonio Mundial
La estrella indiscutible es Sant Climent de Taüll, consagrada en 1123 y coronada por un campanario de seis pisos que es una de las imágenes más icónicas del románico catalán. En el interior se puede ver una reproducción del famoso Pantocrátor, la pintura mural del ábside; el original se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de Barcelona, aunque en la iglesia se realiza una proyección que restituye los colores originales sobre el muro.
En el mismo pueblo está Santa Maria de Taüll, y repartidas por el valle encontraréis Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia d'Erill la Vall —con un campanario de seis pisos espectacular—, Sant Feliu de Barruera, la Nativitat y Sant Quirc de Durro, Santa Maria de Cardet y la Assumpció de Coll. Cada templo tiene su personalidad, y recorrerlos todos es el hilo conductor natural de la escapada.
El Centro del Románico de la Vall de Boí, en Erill la Vall, es el mejor punto de partida: informa de horarios, ofrece visitas guiadas y gestiona el acceso a las iglesias.
La puerta de Aigüestortes
El valle es una de las entradas al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, el único parque nacional de Cataluña. Desde Caldes de Boí, taxis 4x4 autorizados suben hasta el llano de Aigüestortes, donde comienzan rutas para todos los niveles entre lagos, prados y cimas. El acceso con vehículo privado está restringido para proteger el entorno, así que hay que contar con los taxis o hacer camino a pie. Si buscáis más rincones de montaña, el cercano Valle de Arán y el conjunto del Pirineo completan a la perfección esta zona.
Termas y montaña
Caldes de Boí es uno de los balnearios más importantes de Cataluña, con decenas de fuentes de agua mineromedicinal de temperaturas y composiciones diferentes. Y para los amantes de la nieve, Boí Taüll es la estación de esquí de mayor altitud de Cataluña, un aliciente añadido en invierno.
Dónde dormir
El valle ofrece alojamientos con encanto repartidos por los pueblos de Boí, Taüll, Erill la Vall y Barruera: casas de piedra rehabilitadas, hoteles de montaña y casas rurales ideales para pasar la noche en el mismo corazón del románico. Dormir en uno de los pueblos os permitirá disfrutar de los templos iluminados al anochecer, cuando se van los excursionistas de día. Reservad con antelación en temporada de esquí y en verano.
Dónde comer
La cocina de aquí es de montaña y con carácter: olla ribagorzana, embutidos de la tierra, ternera de los Pirineos, setas en otoño y quesos locales. En los restaurantes de los pueblos encontraréis cocina tradicional honesta y abundante, perfecta después de una jornada de senderismo. Vale la pena probar los platos de cuchara y los postres caseros.
Consejos
Llevad calzado cómodo —los pueblos tienen calles empinadas y empedradas— y ropa de abrigo, porque incluso en verano las noches refrescan. Consultad siempre los horarios de las iglesias en el Centro del Románico antes de ir, ya que varían según la época. Y reservad tiempo: la gracia del valle es ir poco a poco, pueblo a pueblo.
Itinerario recomendado
- 1
El románico Patrimonio Mundial
Empezad en el Centro del Románico de la Vall de Boí, en Erill la Vall, para informaros de horarios y visitas. Visitad Santa Eulàlia d'Erill la Vall y subid a Taüll para descubrir Sant Climent, con la proyección del Pantocrátor, y Santa Maria. Por la tarde, acercaos a Sant Joan de Boí y a Durro para ver la Nativitat y Sant Quirc. Noche en uno de los pueblos del valle.
- 2
La puerta de Aigüestortes y las termas
Dedicad la mañana a la naturaleza: desde Caldes de Boí, coged un taxi 4x4 autorizado hacia el llano de Aigüestortes y haced una ruta de senderismo entre lagos y prados en el Parque Nacional. A la vuelta, disfrutad del ambiente termal de Caldes de Boí y completad las iglesias que os queden, como Sant Feliu de Barruera o la Assumpció de Coll, antes de cerrar la escapada.
Consejos prácticos
Consultad los horarios de las iglesias en el Centro del Románico de Erill la Vall, ya que cambian según la temporada y algunas abren con visita guiada. Para entrar en Aigüestortes, contad con los taxis 4x4 autorizados desde Caldes de Boí o acceded a pie. Llevad calzado de montaña, ropa de abrigo incluso en verano y agua para las rutas. Reservad alojamiento con antelación en temporada de esquí y durante los meses de verano.
Cómo llegar
La Vall de Boí está en la Alta Ribagorza (Lérida). En coche, desde Barcelona se llega por el eje del Llobregat y el túnel del Cadí o por Lérida, siguiendo hasta El Pont de Suert y subiendo por la carretera L-500 que se adentra en el valle. Desde Lérida capital, la ruta por la N-230 y la N-260 es la más directa. No hay estación de tren en el valle, de manera que el vehículo propio es la opción más práctica; también hay servicios de autobús de línea hasta El Pont de Suert. Recordad que el acceso con coche dentro del Parque Nacional de Aigüestortes está restringido.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántas iglesias románicas tiene la Vall de Boí y cuándo fueron declaradas Patrimonio Mundial?
El valle conserva nueve iglesias románicas de los siglos XI y XII, de estilo lombardo. El conjunto fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 2000.
¿Se puede ver el Pantocrátor de Sant Climent de Taüll en la iglesia?
En la iglesia de Sant Climent se puede ver una reproducción del Pantocrátor y una proyección que restituye los colores originales sobre el muro. La pintura mural original se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), en Barcelona.
¿Cómo se accede al Parque Nacional de Aigüestortes desde la Vall de Boí?
Desde Caldes de Boí, taxis 4x4 autorizados suben hasta el llano de Aigüestortes, donde comienzan las rutas de senderismo. También se puede acceder a pie. El acceso con vehículo privado está restringido para proteger el entorno natural.
¿Cuál es la mejor época para visitar la Vall de Boí?
De mayo a octubre es ideal para combinar las iglesias románicas con el senderismo en Aigüestortes. En invierno, el valle es un destino de esquí gracias a la estación de Boí Taüll, la de mayor altitud de Cataluña.
