Escapada romántica al Ampurdán
El Ampurdán es una de las comarcas más seductoras de Cataluña: pueblos medievales de piedra dorada, calas escondidas entre pinos y una gastronomía que mezcla mar y montaña. Una escapada de pareja perfecta para desconectar sin prisas.
Foto: Josep Renalias · CC BY-SA 3.0 · via Wikimedia Commons
A qui es recomana
Parejas que buscan desconexión, patrimonio medieval, naturaleza litoral y buena gastronomía sin prisas
Por qué el Ampurdán para una escapada romántica
El Ampurdán tiene una luz especial, esa que persiguieron pintores y escritores. Es tierra de tramontana, de viñedos, de campos de olivos y de un litoral esculpido que forma parte de la Costa Brava. Para una pareja, la combinación es imbatible: pueblos de piedra donde perderse de la mano, calas donde bañarse en aguas transparentes y mesas donde la cocina catalana se vive con calma. Es un destino para ir despacio, sin agenda estricta.
Qué ver: pueblos medievales y calas
Los pueblos de piedra dorada
Peratallada es, probablemente, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña. Su nombre ("piedra tallada") proviene de los fosos excavados en la roca viva que rodean el núcleo. Pasear por sus calles empedradas, bajo arcos y bóvedas, es una experiencia que invita a ir con calma. La plaza del castillo, las casas de sillería y los portales de piedra crean un ambiente íntimo, especialmente al atardecer, cuando los grupos de día ya se han marchado.
Muy cerca, Pals corona una colina con su barrio gótico del Pedró y la Torre de les Hores, un campanario románico. Desde los miradores del pueblo se abren vistas a la llanura de arrozales y, al fondo, al mar. Pals es también conocido por su arroz, un producto protegido que encontrarás en muchos restaurantes de la zona.
El Ampurdán está lleno de núcleos medievales para encadenar: Monells, Cruïlles, Madremanya o la ciudadela ibérica de Ullastret forman una red de pueblos con encanto a poca distancia unos de otros. Un buen plan es dedicar una mañana a pasear por dos o tres sin prisa.
Las calas de la Costa Brava
El litoral ampurdanés guarda algunas de las calas más bonitas del país. Alrededor de Begur y l'Estartit encontrarás enclaves como Sa Tuna, Aiguablava, Sa Riera o Aiguafreda, pequeñas bahías de roca y pinos donde el agua adquiere tonos turquesa. Muchos de estos rincones están conectados por los caminos de ronda, senderos costeros que recorren el perfil del mar entre acantilados. Caminar por ellos de la mano, con el mar siempre a la vista, es una de las actividades más románticas de la comarca.
Hacia el norte, el Cap de Creus ofrece un paisaje muy diferente: rocas retorcidas por el viento, calas salvajes y el pueblo blanco de Cadaqués, refugio de Dalí y de artistas. Vale la pena la excursión si tenéis un día extra.
Dónde dormir en el Ampurdán
La comarca ofrece alojamientos con mucho encanto, desde masías rehabilitadas en medio de campos hasta hotelitos de pueblo instalados en casas de piedra dentro de los núcleos medievales. Para una escapada de pareja, alojarse en una masía o en una casa rural del interior permite disfrutar del silencio y, a menudo, de piscina y jardín. Si preferís tener el mar cerca, los pueblos del litoral como Begur o Palafrugell son buenas bases. Reservad con antelación en verano, cuando la zona es muy demandada.
Dónde comer: mar y montaña
La cocina ampurdanesa es una de las grandes razones para venir. Es la tierra del "mar y montaña", platos que unen productos del litoral y del interior, como el pollo con cigalas o las albóndigas con sepia. No os perdáis:
- El arroz de Pals, en versiones marineras o de montaña.
- Los pescados y mariscos de la costa, sencillos y fresquísimos.
- La butifarra y los embutidos del interior ampurdanés.
- Los vinos de la DO Empordà, a menudo de garnacha y cariñena, y la garnacha dulce como postre.
Encontraréis desde restaurantes de cocina de autor hasta fondas de pueblo y chiringuitos junto a las calas. La recomendación es clara: dejaos llevar por el producto de temporada y preguntad por el plato del día.
Consejos para la pareja
- Combinad mañana de cala y tarde de pueblo: evitad el calor fuerte y las horas punta de visitantes.
- Reservad cena con antelación en los núcleos medievales, sobre todo los fines de semana.
- Un mercado semanal o una puesta de sol desde un mirador de Pals son planes sencillos y memorables.
Itinerario recomendado
- 1
Pueblos medievales y primer baño
Llegada por la mañana y paseo por Peratallada, perdiéndoos por las calles empedradas y la plaza del castillo. Comida de cocina ampurdanesa en la zona. Por la tarde, bajada a una cala de la Costa Brava (como las de Begur) para un primer baño y un tramo de camino de ronda al atardecer. Cena con calma en vuestro alojamiento o en un pueblo cercano.
- 2
Pals, arrozales y mar
Mañana en Pals: el barrio gótico del Pedró, la Torre de les Hores y los miradores sobre la llanura de arrozales. Aperitivo o vermut en el pueblo. Mediodía de cala o playa para despediros del mar, y comida con arroz de Pals o mar y montaña antes de volver. Opcional: escapada a Cadaqués y el Cap de Creus si tenéis un día extra.
Consejos prácticos
Llevad calzado cómodo: las calles empedradas y los caminos de ronda requieren buena suela. En verano llegad pronto a las calas, porque los aparcamientos se llenan enseguida y muchos son pequeños. Reservad alojamiento y cenas con antelación en temporada alta. La tramontana puede soplar fuerte, sobre todo hacia el norte y en el Cap de Creus: consultad el tiempo. Y no os marchéis sin probar un vino de la DO Empordà y, de postre, la garnacha dulce.
Cómo llegar
El Ampurdán está en el noreste de Cataluña, en la provincia de Gerona. En coche, desde Barcelona se llega por la AP-7/C-32 en poco más de hora y media hasta la zona de La Bisbal-Palafrugell; desde Gerona hay menos de 45 minutos. En transporte público, se puede llegar en tren hasta Gerona o Flaçà y continuar en autobús hacia los pueblos, pero para moverse entre núcleos medievales y calas el coche es muy recomendable.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para una escapada romántica al Ampurdán?
Con un fin de semana (2 días y 1 noche) se puede disfrutar bien de dos o tres pueblos medievales y alguna cala. Si queréis añadir el Cap de Creus y Cadaqués, o más calas, un tercer día os vendrá muy bien.
¿Cuál es la mejor época para visitar el Ampurdán en pareja?
La primavera y el otoño ofrecen clima suave, menos visitantes y pueblos más tranquilos, ideales para pasear. El verano es la mejor época para las calas y el baño, pero también la de mayor afluencia, así que conviene madrugar y reservar con antelación.
¿Se puede hacer esta escapada sin coche?
Se puede llegar en tren hasta Gerona o Flaçà y continuar en autobús, pero para combinar pueblos medievales del interior y calas de la Costa Brava el coche es muy recomendable, ya que el transporte público entre núcleos es limitado.
¿Qué pueblos medievales no debemos perdernos?
Peratallada y Pals son imprescindibles por su estado de conservación. Cerca hay otras joyas como Monells, Cruïlles, Madremanya o la ciudadela ibérica de Ullastret, fáciles de encadenar en una mañana.
